Hola lectores! ¿No os apetecería tomaros ahora mismo una
hamburguesa recién hecha con un buen refresco y unas patatas fritas en vuestro
restaurante favorito? ¡A nosotras no! Por eso hoy os traemos una entrada muy
útil donde os contamos las desventajas que trae la tentación en forma de comida rápida.
Aunque un bollito de pan y una hamburguesa de carne de
vacuno parezcan inofensivos, pueden llegar a ser nuestro peor enemigo,
sanitariamente hablando, claro. Y es que no nos comemos un simple filete de
carne, sino que con el introducimos unas cantidades anormales de sal, azúcar,
aceite y aditivos que hacen de la comida rápida un capricho apetitoso pero muy
dañino. Todas estas hamburguesas, patatas y pizzas que comemos en las diversas
franquicias poseen un 0% de componentes naturales, estando todo fabricado a
niveles industriales en fábricas.
Al no tener ni una pizca de fibra y mucho aceite en su
composición, la comida chatarra suele producir estreñimiento y digestiones
anormalmente lentas, y su gran cantidad de azúcar desencadenan diabetes tipo II,
obesidad e hipertensión. El déficit de minerales y proteínas induce cansancio,
y a nivel psíquico puede provocar depresión, dificultad en el aprendizaje y pérdidas
de memoria, ya que los componentes tóxicos que pueden tener producen una
inflamación del hipocampo, afectando a la región de la memoria y del
aprendizaje, asi como la inhibición de péptidos. Pueden presentarse cambios en el
comportamiento por una alteración hormonal.
A pesar de todos estos efectos adversos, hay que recalcar la
excesiva producción de obesidad por la ingesta de este tipo de dietas. Una sola
hamburguesa posee las calorías necesarias de un día para una persona estándar, sumándole
todos los componentes tóxicos que el organismo no esta acostumbrado a
metabolizar. Según la Sociedad Española para el estudio de la Obesidad, las
culpables de que estos alimentos engorden tanto es su alto contenido en grasas.
Todo esto hace que la suma calórica de un menú sencillo en un restaurante de
comida rápida alcance las 1500 kcal por persona, siendo necesarios 55 minutos
de bicicleta para bajar una sola hamburguesa de 400 kcal.
Y aunque a veces sea muy fácil decir “no vuelvo a probar
esto”, el sodio, azúcar, glutamato, saborizantes, grasas saturadas y sal nos
dicen lo contrario, ya que tienen un efecto adictivo sobre el comportamiento
corporal que crean una especie de droga-adicción muy difícil de superar.
De esta manera os rogamos, queridos lectores, que la comida
basura, a la basura. ¡Y queremos que vosotros también forméis parte de esta
bonita y saludable iniciativa! ¿Cómo? Compartiendo este póster informativo
elaborado por nosotras mismas en las redes y en tus centros sociales cercanos. ¡Haznos
saber que lo compartes etiquetándonos con el hashtag #Lacomidabasuraalabasura en Twitter e Instagram o mandándonos una
foto del póster colocado en los sitios de tu elección! La salud está en mano de todos.
Infografía realizada con Canva.

He aprendido mucho con esta entrada, creo que todo el mundo debería conocer esta información
ResponderEliminarGracias Laura! Cuidar la salud es trabajo de todos.
EliminarInformación muy interesante para conocer los riesgos de la comida basura. Gran trabajo!
ResponderEliminarGracias Marta! Nos alegra que te guste nuestra entrada.
Eliminarmuy importante concienciarnos de este tipo de problemas, muy buen trabajo!🥰
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